Hace como dos semanas se llevó a cabo la ordenación de dos nuevos sacerdotes salesianos. Esto ya es una ocasión especial, dos personas que valientemente han dado un sí al Señor, que van a tener el privilegio único dado por Jesucristo de convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre; la facultad de poder en nombre de Él perdonar los pecados. Dones tan especiales que nos muestran el amor de Dios por los hombres
Pero hay algo que es aún más llamativo, se trata de dos profesionales que han terminado una carrera: un colega médico y un ingeniero industrial que estudió fuera del país. Debo decir que no tengo el gusto de conocer a ninguno de los dos sin embargo escuché su predicación en la novena de Navidad a través de la radio. Leí en una noticia que abandonaron su familia y carreras para servir al Pueblo de Dios pero creo que esto es un poco inexacto, la familia de estos admirables hombres seguirá en contacto con ellos pero su familia literalmente se universaliza y ven a cada hombre como hermano y se dan a ellos completamente por amor a Cristo y en cuanto a la carrera se que la congregación también ´por el amor a Nuestro Señor le dará un buen uso a los conocimientos y habilidades de estos nuevos sacerdotes.
Por mi parte sólo puedo decir: Enhorabuena, sigan adelante que su sí sea sostenido como el de nuestra Madre Santísima y que el Señor les de la satisfacción más grande para un ser humano: darse completamente.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
¿Es bueno que mueran?
Los hechos: En un presidio en una ciudad del interior del país se desata un incendio en un pabellón que contiene casi la mitad de los internos, el resultado: fallecen dieciseis internos y veintidos más resultan con quemaduras en el cuerpo. En los días posteriores fallecen varios de los que estaban ingresados en diferentes hospitales del país.
Los reos de este presidio son jóvenes que cometieron delitos siendo menores de edad y hoy ya tienen más de dieciocho años, casi todos pertenecen a una de las principales "maras" o clicas que dominan las acciones vandálicas en el país.
En realidad desconozco qué delitos cometieron, pero desgraciadamente son por lo general: homicidios, violaciones, extorsiones, secuestros. Es mucha, muchísima gente la que resulta afectada cada día por estas acciones y es increíble las perdidas de vidas, el dolor y todas las consecuencias que traen.
Todo esto es terrible pero también trae una consecuencia evidente: el rencor.
Y es este rencor lo que se nota en las conversaciones comunes: está bueno que se mueran, que no gasten en ellos, que vean lo que se siente morir quemados (recordando que hace unos meses miembros de maras incendiaron un microbus con sus pasajeros dentro), etc. etc.
Como dije antes es posible que sean culpables de muchas atrocidades pero pensando así nos desahogamos solamente o es que si tuvieramos la oportunidad nos convertiríamos en personas semejantes a ellos, tendríamos las mismas actitudes equivocadas y lo que es peor demostramos desde ya que no tenemos respeto por la vida. Los comentarios son bastante drásticos pero los hacen las personas comunes de toda clase social y nivel cultural.
¿Y qué podemos hacer? Generalmente nos vemos impotentes para este tipo de situaciones, o lo que es peor indiferentes, no es mi problema, no me interesa. Pero sí nos interesa, la delincuencia, la violencia, las maras, el crimen organizado todos estos dragones de siete cabezas son productos de nuestra sociedad, y quienes somos nuestra sociedad, sí, cada uno de nosotros somos una parte y nuestra actitud colabora en algo con estos problemas. Digo yo que por lo menos no colaboremos en desear el mal a ninguna persona, no importa lo malo que sean pero se que esto es difícil sobre todo si hemos sido víctimas de alguno de estos males, pero cuando uno ve directamente a una persona quemada ve un ser humano sufriendo y no podemos ser indiferentes, debemos dar ayuda en lo que podamos para cualquier hombre o mujer que sufre, o por lo menos no causemos daño así vamos contribuyendo a una sociedad mejor
Los reos de este presidio son jóvenes que cometieron delitos siendo menores de edad y hoy ya tienen más de dieciocho años, casi todos pertenecen a una de las principales "maras" o clicas que dominan las acciones vandálicas en el país.
En realidad desconozco qué delitos cometieron, pero desgraciadamente son por lo general: homicidios, violaciones, extorsiones, secuestros. Es mucha, muchísima gente la que resulta afectada cada día por estas acciones y es increíble las perdidas de vidas, el dolor y todas las consecuencias que traen.
Todo esto es terrible pero también trae una consecuencia evidente: el rencor.
Y es este rencor lo que se nota en las conversaciones comunes: está bueno que se mueran, que no gasten en ellos, que vean lo que se siente morir quemados (recordando que hace unos meses miembros de maras incendiaron un microbus con sus pasajeros dentro), etc. etc.
Como dije antes es posible que sean culpables de muchas atrocidades pero pensando así nos desahogamos solamente o es que si tuvieramos la oportunidad nos convertiríamos en personas semejantes a ellos, tendríamos las mismas actitudes equivocadas y lo que es peor demostramos desde ya que no tenemos respeto por la vida. Los comentarios son bastante drásticos pero los hacen las personas comunes de toda clase social y nivel cultural.
¿Y qué podemos hacer? Generalmente nos vemos impotentes para este tipo de situaciones, o lo que es peor indiferentes, no es mi problema, no me interesa. Pero sí nos interesa, la delincuencia, la violencia, las maras, el crimen organizado todos estos dragones de siete cabezas son productos de nuestra sociedad, y quienes somos nuestra sociedad, sí, cada uno de nosotros somos una parte y nuestra actitud colabora en algo con estos problemas. Digo yo que por lo menos no colaboremos en desear el mal a ninguna persona, no importa lo malo que sean pero se que esto es difícil sobre todo si hemos sido víctimas de alguno de estos males, pero cuando uno ve directamente a una persona quemada ve un ser humano sufriendo y no podemos ser indiferentes, debemos dar ayuda en lo que podamos para cualquier hombre o mujer que sufre, o por lo menos no causemos daño así vamos contribuyendo a una sociedad mejor
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