domingo, 23 de agosto de 2009

Ahhh es domingo


¡Ahhh, es domingo! Me siento relajado, despuès de una semana digamos intermitente, con trabajo, con logros, con dificultades, con momentos intensos de amor y amistad; hoy despertè temprano y me fui a buscar la computadora para escribir, escribir es de las cosas que me relajan màs, y sobre todo asì como hoy, sin presiones, sin prisas, sin ruido. A estas horas mi familia duerme son las 5.30 am y puedo pasar un rato sentado frente al aparatito este.
Como decìa me siento bien, optimista, creo que la vida es hermosa, no por no tener problemas, sino porque tengo motivos para vivir, tengo la alegrìa de sentir paz aunque afuera la vida siga su curso y mil dramas se atropellen en las calles, siento que cualquier reto que encontremos vale la pena, que podemos lograr sentirnos bien si entendemos que nos debemos a los demàs, no para recibir recompensa sino para hacernos sentir vivos.
Acabo de conocer una muchacha de 18 años que tiene problemas con su identidad sexual, la niña està muy confundida y no sabe còmo superarlo, por lo que cuenta ha tenido muchas aventuras buscando satisfacciòn sexual y como no la ha encontrado ha decidido que es lesbiana.
Conozco un colega que pasa eternamente de mal humor, ataca a todo mundo, lanza cada insulto contra la religiòn catòlica y se proclama ateo, irònicamente muchas personas le hablan con estima, algunos se acercan a preguntar còmo està pero èl mantiene una mueca en el rostro que difìcilmente se piensa que haya tenido un momento de tranquilidad en su vida.
Hay personas con èxito aparente que se esconden detras de mil mentiras y aùn las hay con èxito material pero que viven con mil problemas hasta enfermedades ocasionadas por el estrès y no hay manera que ese èxito traiga sensaciòn de bienestar. ¿Què pasa?
Yo sigo pensando que depende de la finalidad que tenga tu vida, de tener motivos para vivir, de tener ganas de vivir.
He podido aprender de una mujer excepcional (mi madre) que luchò no contra el càncer sino que luchò cada minuto de su vida por entregarse para ser importante para los demàs, para sacarle jugo a la vida y se que fue feliz y que muriò feliz dejando un modelo y un camino.
Podemos buscar la felicidad en cada cosa equivocada pero mientras no tengamos un motivo para vivir, no tendremos paz, no lograremos la felicidad y seguiremos como decìan los Rolling Stones tratando y tratando sin conseguir satisfacciòn.
Motivos para vivir me sobran, aùn asì no me apego a la vida, solo paso a travès de ella, busco y aprendo, ¿sufro? claro pero sigo y sigo y trato siempre de tener una amistad con Dios, me gusta aprender y disfrutar cuando encuentro vidas interesantes, disfruto mi familia y trato de responder bien a todo el amor y cariño que se me da; asì que tengo derecho a ser feliz y hoy domingo disfruto de ese derecho. Ahhh!!

martes, 18 de agosto de 2009

Corro y corro

En mi día a día la prisa es un estado natural, muy de vez en cuando llego temprano a algo, ¿estará en mis genes? Me mantengo haciendo equilibrio en dos trabajos, y si tengo tiempo, siempre resulta algo o alguien que hace que ande llegando a todos lados desde el "casi a tiempo"  hasta el "hoy si vine tarde"; sin embargo me había mantenido con una racha de puntualidad que hasta a mi me extrañaba. Ayer me dirigía a casa para almorzar con mi familia, evento extraño pero afortunadamente en algunas ocasiones sucede y metido en mis pensamientos y preocupaciones que van de los dólares faltantes a problemas de salud; entonces me atropella una realidad espantosa, una realidad dura y cruel en la esquina dos niñas como de unos siete a nueve años, una  se inclina sobre el pavimento y la otra se sube a la espalda y comienza a lanzar al aire tres limones haciendo malabarismos increíbles, hasta incluyen una parte donde aparentemente se le escapa al suelo uno de los limones, pero inmediatamente lo alcanza y hace unas maniobras aún más difíciles como acto final, luego pasan las dos desde una ventanilla a otra, en una de ellas le dan una moneda; son las doce treinta del medio día, me imagino la temperatura de la calle, yo voy con aire acondicionado en el carro. Pero con todo eso no es lo que me impacta, comienzo a pensar en mis hijas, las recuerdo de esa edad y las veo en sus juegos en su colegio, en fin en una vida distinta. Y me duele el alma, recuerdo a la Mafalda diciendo con una vendita "¿cómo se hace para ponerse esto en el alma?".
Diferentes realidades, diferentes vivencias, cómo algo que ya casi es cotidiano puede en ocasiones meternos de lleno en una realidad diferente y cómo necesitamos que eso suceda para que no escondamos nuestra mente de la realidad, aunque sea difícil, aunque sea espantosa, aunque sea brutal. Pienso, ¿cómo ayudar? ¿cómo ayudar realmente? Lo más fácil e inmediato es dar una caridad con algunas monedas o con algo de comida pero estos niños no necesitan solo eso, necesitan más y muchísimas veces esta caridad express lo que hace es calmarnos un poco nuestra ansiedad. No caemos en la cuenta que muchos de estos niños son explotados y que deben entregar todo o una parte de sus "ganancias" a alguien que no siempre es un familiar, generalmente no es un familiar sino un abusador, una alimaña que se alimenta de la sangre, de la vida de estos niños. Y el dolor nos continúa fluyendo e impactando mientras la realidad se va haciendo más brutal y más dura.

domingo, 16 de agosto de 2009

inicio

Puede ser que esta sea una aventura, un despertar o simplemente una forma de compartir algo; vivimos en una sociedad muy dañada, podemos tener cualquier creencia pero la realidad nos lleva, y hablo en general, a vivir muy pendiente de nosotro mismos. Pero, ¿en realidad nos ocupamos de nosotros mismos? ¿Nuestra persona es lo que queremos realmente? ¿Tenemos un motivo para vivir?
A diario, veo gente que no tiene un motivo real para vivir, viven por inercia, arrastrados por un pesimismo sobre el paìs, sobre la situaciòn econòmica, sobre la salud, sobre la propia familia y se revuelven buscando en todas direcciones un culpable; a veces es el gobierno, a veces es la vida misma, a veces es Dios, puede ser el jefe en el trabajo; cualquiera pero debe haber un culpable. Generalmente las personas pasan de una situaciòn a otra cualquiera pero siempre son vìctimas, de la crisis econòmica, de la violencia, y en general de todo tipo de situaciones porque al fin de cuentas todos son culpables de mi pobreza, de mi fracaso, de mi malestar.
¿Què se puede hacer? Hoy quiero iniciar este esfuerzo para escuchar, para compartir, para aconsejar tal vez, pero sobre todo para poder mostrarme solidario con la situaciòn de los demàs, a veces lo entenderè a veces no pero siempre estarè dispuesto a escuchar con respeto, con atenciòn, los temas seràn de la vida cotidiana y ojalà podamos tener acà un lugar para hablar libremente.