En una casa de una colonia popular, la policìa alertada por unos vecinos violenta la puerta y al menos un sujeto salta a los techos de las casas vecina huyendo; la casa era muy pequeña, el piso de la sala-comedor se encuentra completamente mojado en un intento de quitar toda la sangre, hay una mesa con restos de comida en un plato, al fondo un refrigerador al que se le ha dañado la puerta y èsta sòlo se encuentra colocada en su sitio. Hay en la habitaciòn un desorden crònico, en dos cuartos màs las camas se ven sucias,sin ropa, debe haber diez mil cosas inservibles que huelen a polvo y humedad. Luego està la pequeña cocina y a un costado el baño, que como en muchas de estas casas no tiene puerta y ahì estaba "El Seco", era un bulto tendido sobre su vientre, muerto, con los pies amarrados por detras al cuello con cintas de zapatos, las manos y brazos tambièn amarrados hacia atràs con cintas; era una masa sin vida amarrado como un animal se notaban al menos cinco heridas en la espalda todas de igual forma y casi de la misma dimensiòn no màs de 1.5cm al sacarlo del baño tan estrecho, le quitaron las cintas que lo amarraban, la cara estaba muy golpeada, un surco del ancho de las cintas y con medio centìmetro de profundidad rodeaba la mayor parte del cuello, hay otras siete heridas similares en el tòrax anterior.
Habìa un olor y una sensaciòn en el ambiente, no era el olor de la muerte y de la sangre solamente , habìa algo màs tenebroso y macabro, era el mal, una verdadera presencia maligna, eran casi las cinco de la tarde, el crimen habrìa ocurrido por la mañana y empecè a imaginar la escena de ese sujeto desnutrido de alimentos y probablemente de familia, siendo golpeado y torturado, maniatado hacia atràs y còmo con cada golpe y cada herida los miembros se habrìan tensado apretando la cinta alrededor del cuello, haciendo una proeza el respirar; no se molestaron en cubrirle la boca, los gritos deben haberse oìdo en varios metros a la redonda, tal es la poca importancia que habìan dado a esa vida y lo poco que les importaba que los vecinos oyeran todo, despuès de todo era su territorio.
En el pequeño patio de la casa comenzaron a cavar un hueco pequeño quizà de unos 15 cm de profundidad con una herramienta que no facilitaba la tarea donde iban a enterrar el cuerpo cuando advirtiendo la presencia de la policìa huyeron.
Luego supe que la policìa habìa encontrado varias casas abandonadas al otro lado del pasaje y habìa arrestado a varios sujetos, entre ellos al que habìan visto escapar de la casa momentos antes.
Una tarde de temor, muerte y maldad. Otra vida perdida inùtilmente.
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