martes, 19 de abril de 2011

Me fui a cortar el pelo

Mi opinón sobre la vida cotidiana,bueno, así digo yo...


Como se dice por acá me fuí a cortar el pelo, igual que otras cosas comprobè que medio mundo hace lo mismo cundo tiene vacación, la peluquería primera que encontré estaba llena y por el calor no tenía intenciones ni ánimo para una espera prolongada, pero para mi suerte la siguiente barbería estaba vacía; bueno, no del todo, tenía que esperar al cliente de turno. Comencé  a leer el  diario y comprobè que sigue siendo  un negocio inexplicable, cómo se puede vender algo tan soso y sin interés, en fin, me fui enterando por la conversaciòn de ese cliente que el barbero tenia un "muchacho" como colaborador digamos ( ya que hoy día no sabemos cómo se deben llamar para no ser ofensivos ni discriminadores ni  atropellar sus derechos) pero que estuvo poco tiempo y se fue así que seguía él, sólo,como el llanero.
Cuando me tocó el turno me senté lleno de confianza, y  me fijé en una fotografía de la pared, era de otros tiempos, aparecía una barbería como con cuatro sillones y todos los barberos uniformados en cuenta el que se encargaba de trasquilarme y pensè que este era otro oficio al que la modernizaciòn le iba echando zancadillas.
Asì como el muchacho ayudante o aprendìz (esto ùltimo me parece lo correcto) deseaba aprender ràpido y que ese aprendizaje fuera  sin ningùn esfuerzo y que le hiciera ganar dinero ràpidamente, asì tambièn el comprobar que este noble oficio no es cosa de "sòlo ir a cortar" me imagino que es la razòn por la que hoy es tan difìcil encontrar un buen barbero, un buen sastre, un buen jardinero , un buen plomero,etc. Es pensè el precio de la modernizaciòn.
Hoy hay que meterse a salones unisex donde igual cortan a mujeres que a hombres y donde trabajan mujeres y gays, donde un corte de pelo puede oscilar entre $7 ò $15 y le insisten en poner un "tratamiento" o cualquier otra carambada que justifique cobrarle aùn màs, y  donde uno sale màs pelado de la bolsa que de la cabeza, eso sin contar que te pueden arreglar las uñas y ponerte una mascarilla para limpiar el cutis.
En fin, el peluquero terminò su faena, ya habìan otros clientes esperando y eso me puso optimista aunque creo que a èl le alegrò  màs. Paguè y me marchè muy contento con un aspcto màs limpio y ordenado, hasta la pròxima...
 

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