Pues el pasado jueves 9 del año del Señor de 2011 me encontraba en el hospital y me disponía a operar, tenía otras cirugías pero pensé que tal vez me alcanzaba el tiempo para hacer dos mas. Así que comencé muy tranquilo y a la mitad del procedimiento me comenzó a doler la cabeza y comencé a sentirme verdaderamente mal comencé a sudar excesivamente (algo que nunca me pasa en sala) y me dijeron que estaba muy frío, no me mareé pero estaba sudando por todo el cuerpo y me detenía frecuentemente la verdad aún al recordarlo no logro identificar por qué o qué era la molestia. Empezaron los remedios inmediatos: me dieron un dulce y me insistían que si llamaba a alguien pero yo me negaba, en realidad me dijeron que me veía muy mal. Si recuerdo que en forma rápida le pedí a Dios poder terminar bien lo que estaba haciendo y pedí por mi familia. Fue algo muy rápido pero muy intenso. Logré terminar quizá unos cuarenta minutos más de lo previsto, durante ese tiempo me tomaron mi presión arterial y estaba 100/60 lo cual es baja para mí. En fin, salí y me senté en la estación de enfermería, llegó a verme la internista y comenzó a examinarme, me tomó la tensión y la tenía 120/80 ya me sentía mucho mejor pero me acostó en un canapé y comenzó su examen; al final me dijo que si me continuaba el dolor de cabeza y le dije que sí por lo que me dejó un analgésico y me dijo que me iba a hidratar, pensé que sería oralmente pero me dijo que no que me pondrían un suero, para mí quizá fue muy exagerado pero le dije que estaba bien. Cerré los ojos y llegó otro médico y me dijo que me iba a tomar un electrocardiograma, algo que también me pareció innecesario pero le dije que sí, despues sentí cuando me tomaron la vena, me tomaron exámenes y una sensación de dolor leve en el brazo derecho (por el suero) sería como la 1.00 pm después de eso me quedé dormido y me desperté como a las 3.30pm ya sintiéndome bien, entonces me di cuenta que habían puesto un sello de heparina en mi mano (ya había pasado el suero); pedí que me lo quitaran y me fui a cambiar ya que estaba con ropa de sala. Medio hospital llegó a preguntar por mí y cómo seguía, hablé a mi casa par tratar de tranquilizar a mi preocupadísima esposa y le dije que me sentía mejor y que me iba. Entonces me dijeron que no que el esposo de una secretaria del hospital me iría a dejar hasta la casa y que llevaba otro muchacho que había contratado para que manejara mi carro; tuvieron que convencerme pero al final acepté.
Asì lleguè a la casa, Gracias a Dios descansè ese dìa y me fui sintiendo mejor. Hoy a hacer màs exàmenes para ver què pasò. Todo fue un escàndalo en los lugares donde trabajo y si en el hospital mucha gente me dio muestras de aprecio y se interesaron en mi salud, la otra mitad del mundo me ha hablado por telèfono deseàndo que me recupere y en la comunidad pues tambièn han orado y me han dado tantas demostraciones de amistad que hoy quisiera agradecerles a todos y decirles que ya estàn en mis oraciones. Gracias,muchas gracias.
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